Quien deba muchas oraciones que las realice encualquier momento del día y de la noche, al salir el sol y al ponerse, y como mejor le convenga.
Si se trata de pocas oraciones -menos que las oraciones de un día y una noche; es decir, de cuatro oraciones- que comience por las mismas, aunque ello implique que se pase el tiempo de la oración que le tocase rezar.
Si se trata de muchas oraciones (cinco oraciones), que comience rezando la ración de la que tema que se pase su tiempo. Incluso aunque no tema que se pase el tiempo, cuando se trata de muchas oraciones, es recomendable comenzar por la oración que toca rezar.