Quien prometa dar en limosna dinero de otro o liberar el esclavo de otro no está obligado a cumplir dicha promesa. A no ser que lo condicione a algo más. Como, por ejemplo,decir: "debo a Allah, la liberación del esclavo de fulano si lo compro", en cuyo caso sí estaría obligado a llevar a cabo lo prometido.
Quien jure diciendo "si hago tal, me comprometo a hacer tal cosa" (sea obligatorio p prohibido) -refiriéndose a una buena obra tal y como rezar, ayunar, peregrinar, hacer 'umra o dar en sadaqa (limosna) algo concreto- estará obligado a cumplir su promesa si no cumple lo jurado. Si no especifica el número de oraciones que se ha comprometido a hacer, estará obligado al mínimo que son dos rak'as. Igualmente, si no especifica el ayuno, estará obligado al mínimo que es un día. No obstante, si dice: "como le dirija la palabra a fulano, estaré obligado a marchar a La Meca", y de hecho le dirige la palabra, estará obligado a marchar a La Meca para hacer el hayy o la 'umra. Y si no especifica la sadaqa, deberá de entregar un tercio de sus bienes.
Del mismo modo, estará obligado a cumplir a promesa aunque no esté acompañada de juramento. Es decir, no condicionada, ya que el voto o promesa cuando se condiciona con vistas a evitar la acometida de una acción, se transforma en juramento (yamin). Un ejemplo de promesa no condicionada es decir: "debo a Allah un ayuno" o "debo a Allah una oración".
Si hace una promesa sin especificar en qué consiste lo prometido -como por ejemplo, decir: "debo a ALlah un voto" de ello, la especificación no la hace ni verbalmente ni en su fuero interno-, se expiará como si se tratase de un juramento.