Si dos esposos infieles se hacen musulmanes, su matrimonio se mantiene. Siempre y cuando no haya un impedimento legal, como que sean hermanos de leche, por ejemplo.
Si uno de ambos conyuges se hace musulmán, el matrimonio se disolverá en divorcio. Si es el marido el que se hace musulmán, esta regla se aplicará siempre y cuando ella no sea ni cristiana ni judía, no tarde más de un mes en hacerse musulmana.
Si la esposa la que se hace musulmana, el marido tendrá más derecho a ella si se hace musulmán durante el período de 'idda. Es decir, que si el marido se hace musulmán antes de que acabe ella su 'idda, el matrimonio de ambos queda confirmado. Pero si el marido se hace musulmán después de que ella acabe su 'idda, tendrán que celebrar un nuevo contrato de matrimonio para volver a ser marido y mujer.
Si es el marido el que se hace musulmán y la esposa es cristiana o judía, el matrimonio se mantiene. Siempre y cuando no haya un impedimento legal, como que sean hermanos de leche, por ejemplo.
Si la mujer es zoroástrica y se hace musulmana poco después (la esposa tiene un mes para hacerse musulmana) de que el marido lo haya hecho, permanecerán como esposos.
Pero si ella se retrasa en ello -es decir, si pasa más de un mes-, quedará separada de él.
Si un politeísta se hace musulmán y tiene más de cuatro esposas, que elija cuatro y que se separe de las demás.