Se recomienda que al cerrarle los ojos diga: "Bismi-l-ah, wa 'ala sunnati rasuli-l-lahu, salla-l-lahu 'alaihi wa sallam, wa salamun 'ala-l-mursalina wa-l-hamdu lillahi rabi-l-'alamin. Limithli hadha fa-l-ya'mali-l-'amilun. Wa'dun gairu makdhub" (En el nombre de Allah y según la sunna del Mensajero de Allah -que Allah le bendga y le dé paz- La paz sea sobre los Mensajeros y alabado sea Allah, Señor de los mundos. Que para esto obren los que obran. Se trata de una promesa que nunca deja de cumplirse).
Se recomienda atarle, atarle la mandíbula inferior con una cinta que pase sobre su cabeza para que no se le quede la boca abierta. También se recomienda eliminar suavemente la rigidez de sus miembros, elevarle del suelo, cubrirle con una tela y ponerle algo pesado sobre su vientre para que no se le hinche.
Cuando se esté muriendo, se le ha de susurrar la frase: la ilaha illa Allah (No hay más Dios que Allah). Se añadirá a dicha frase la siguiente: Muhammadun rasulu-l-lah (Muhammad es el Mensajero de Allah). Si es posible que el agonizante y lo que le cubre estén limpios, es mejor. Ello es debido a la presencia de los ángeles.
Se recomienda que no se le acerque nadie ques esté menstruando o en estado de impureza. Ya que los ángeles no entran en la casa donde hay una persona menstruando, una persona en estado de impureza mayor (yanaba), una estatua o un perro. Se recomienda perfumar el lugar donde se haya la persona moribunda, ya que los ángeles aman el perfume. También se recomienda que se halle rodeado de gente piadosa y que éstos hagan abundantes ruegos por él.
Algunos ulemas (Ibn Habib, alumno del Imam Malik) permiten que se le recite en su cabecera o a sus pies la sura Ya-sin; ya que ha sido transmitido que ello apacigua las agonías de la muerte. Aunque, para Malik, ello no forma parte de la práctica.
*La gente recita dicha sura o cualquier otra no por que se trate de una sunna, sino por las bendiciones que ello aporta a quien la recita y al difunto.
No hay inconveniente en que en ese momento se derramen lágrimas; aunque soportando con entereza y paciencia es mejor para quien así pueda. Allah سُبْحَانَهُ وَتَعَالَىٰ dice en el Corán: "Aquellos que cuando les ocurre una desgracia dicen: "De Allah somos y a Él hemos de volver" Bendiciones de su Señor y misericordia se derramarán sobre ellos. Son los que están guiados". (Sura de la Vaca 156-157)
Está prohibido proferir gritos y lamentaciones.