Entonces, se dirá:
"Allahumma inná sáhibaná qad nazala bika, wa jalafa-d-dunyá waraa dahrihi, wa ftaqara ilá má 'ndak. Allahumma thabbit 'inda-l-mas'alani mantiqahu, wa lá tabtalihi fi qabrihi bi má lá táqata lahu bihi, wa alhiqhu binabiyyihi Muhammadin sallá Allahu 'alaihi wa sallam" (¡Oh Allah! Ciertamente, nuestro compañero ha ido a Ti, dejando este mundo tras él y necesitando lo que Tú posees. ¡Oh Allah! Haz firme su habla cuando se le pregunte. No le pongas en su tumba una prueba que no pueda soportar. Y haz que se encuentre con su Profeta, Muhammad -que Allah le bendiga y le dé paz-)
Es indeseable edificar sobre las tumbas y encalarlas. Si la edificación es mínima y con propósito de delimitar la tumba, evitar que se hurgue en ella y que desaparezca todo trozo de la misma, está absolutamente permitido. Si se trata, por ejemplo, de una especie de morabito abovedado, entonces es indeseable. Si lo que se pretende es vanagloriarse con dicha edificación, entonces está prohibido.
El musulmán no deberá lavar a su padre infiel ni le introducirá en su tumba pero si que habrá de encargargar a los fieles de la religión de su padre que lo hagan, a no ser que tema que se descomponga el cadáver; en ese caso, que lo entierre. Que lo entierre sin que quede dirigido a nuestra qibla ni hacia la de ellos. Esto incumbe no sólo al padre infiel del musulmán, sino a todo infiel cuyos correligionarios no se encarguen, por la razón que sea, de enterrarlo.
El lahd es preferido por los ulemas al shaq (Consiste en una excavación practicada en el fondo de la tumba. En esta excavación se sitúa a lo largo y de lado el cuerpo del difunto. Sus paredes están formadas con ladrillos o algo similar. Después de poner el cuerpo, se construye un techo de ladrillo o similar que cubra el cuerpo del difunto, y sobre dicho techo se echa la tierra.) Y ello, cuando se trata de suelo compacto que no se deshace ni se desmoronam, en cuyo caso sería mejor el shaq. Así se hizo con el Enviado de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz-.