- Cuatro takbires, levantando las manos al pronunciar el primero, sin que haya inconveniente en que se eleven las manos a cada takbir.
- La intención
- Estar de pie.
- La súplica.
- El saludo final.
El Imam se sitúa a la altura de la cintura del hombre; y a la altura de los hombros en el caso de la mujer.
El saludo de la Oración Fúnebre consiste en un solo saludo en voz baja que pronuncian tanto el Imam como el que reza con él (ma'mum- persona que reza tras el Imam).
Asistir a la Oración Fúnebre de un musulmán tiene un qirat de recompensa. Asistir a un entierro también tiene un qirat de recompensa. Ello viene representado por una recompensa igual en tamaño que el monte Uhud, es decir, la recompensa de haber dado como limosna una cantidad de oro igual al peso del monte Uhud.