Se le cubrirán sus desnudeces. Cuando se desnude al difunto para lavarle, se colocará sobre él una tela que le cubra desde el ombligo hasta las rodillas.
No se han de cortar las uñas, ni depilarle el pelo, ya que se trata de algo indeseable. Si se diese el caso de que se le cortasen las uñas o el pelo, habría que enterrar dichas uñas y pelo con él.
Se ejercerá una ligera presión en el vientre. Esto se lleva a cabo antes de realizarle el lavado.
Se recomienda que se le haga el wudu de la oración, sin que ello sea obligatorio. Si después del gusl y del wudu saliese alguna impureza del difunto, ello no rompería su wudu; por lo que no habría de repetirse, sino que sólo se limpiaría la parte de su cuerpo manchada.
Es mejor que se le ponga de lado para lavarle; como recomendación su lado izquierdo para empezar a lavar su lado derecho, sin que haya ningún inconveniente en que se le siente; no obstante es mejor ponerle de lado.