No se han de ayunar los días que siguen al día del sacrificio, excepto para el mutamatti que no encuentra un animal para ofrecer en sacrificio.
El cuarto día que sigue al día del sacrificio no deberá ser ayunado a título supererogatorio; pero podrá ser ayunado por quien haya hecho la promesa de hacerlo o por quien haya empezado antes de dicho día un períiodo de ayuno continuo.