Es desaconsejable que el hombre rece con una prenda que no le cubra los hombros. Mas si lo hace, no ha de repetir la oración.
En el caso de la mujer; la mínima ropa con la que puede rezar es una túnica túpida y larga que cubra el dorso de sus pies y un pañuelo con el que se cubra. Dicha prenta no puede ser ajustada. Y el pañuelo con el que se debe cubrir el pelo y el cuello ha de ser tupido.
Al igual que en el caso del hombre, la desnudez de la mujer también de devide en menor y mayor. La desnudez mayor incluye el vientre y la parte de la espalda que le corresponda hasta las rodillas. En cuanto a la desnudez menos es el resto, lo que incluye el pecho, la parte superior de la espalda, la cabeza, los brzos y las piernas de las rodillas hacia abajo.
La oración hay que repetirla si se ha hehco intencionadamente con parte de la desnudez mayor descubierta. Y sólo hay que repetirla dentro del tiempo necesario (daruri) cuando se haya hehco con parte de la desnudez menor descubierta o con parte de la desnudez mayor descubierta inintencionadamente, esto es, por imposibilidad u olvido. En cuanto a la mujer esclava, su desnudez es del ombligo a las rodillas.
La mujer tocará el suelo con las palmas de sus manos al postrarse (suyud) en la oración, tal y como lo hace el hombre. Esto se remarca para dejar claro que la mujer no ha de cubrir sus manos en la oración.
*El orante no deberá cubrirse la nariz ni el rostro en la oración ya sea hombre o mujer, por tratarse de una exageración en el Din; ni se remangará las ropas; ni se recogerá el cabello.