La limpieza del lugar de oración; es decir, sitio donde posa sus miembros el orante; es necesaria. Del mismo modo que lo es la impureza de las ropas del orante.
Se dice que se trata de una oblligación cuando el orante se acuerda y puede limpiar el lugar de oración o sus ropas de impureza; y también se dice que se trata de una sunna confirmada.
Si alguien reza intencionadamente con ropa sucia de impureza, habiendo podido limpiarla, siempre tendrá que repetir dicha oración. Ahora bien, si reza con su ropa sucia de impureza por olvido o por imposibilidad de limpiarla, tendrá que repetir la oración mientras permanezca en el tiempo necesario de dicha oración (referente al dhuhr, 'asr que es hasta el amarilleamiento del sol; y el de magrib e 'isha' es toda la noche hasta el alba o fayr). Esto siempre que consideremos el hecho de limpiar de impureza el lugar de oración o las ropas del orante como algo obligatorio (fard).
Si tan sólo se considera el hecho de limpiar la impureza del lugar de oaración y/o las ropas del orante como una sunna confirmada, entonces tan sólo tendrá qye repetir la oración mientras se halle el orante en su tiempo necesario, haya sido la limpieza omitida intencionada o inintencionadamente, y haya o no podido quitar dicha impureza.