Está permitido no acudir a la Oración del Viernes en los siguientes casos:
- Enfermedad que le haga difícil o doloroso el dirigirse a la oración.
- Cuidar a un familiar enfermo o a alguien que no tenga quien le cuide aunque no sea familiar.
- Temor a que la propiedad de uno sufra pérdidas.
- Temor por la integridad física de uno.
- Lluvia fuerte.
- Barro que haga difícil caminar.
La segunda llamada a la oración fue establecida por los Omeyas. Es segunda porque históricamente se estableció con posterioridad; aunque es la primera llamada que se hace avisando a la gente para que se vaya preparando.