No está permitido desentenderse de un embarazo, a no ser que éste sea evidente. Cuando se trata de una esclava de condición elevada y el vendedor alega no haber tenido relaciones sexuales con ella. En lo que a la esclava de condición elevada se refiere, el vendedor que alega no haber mantenido relaciones sexuales con ella, o que alega haber comprobado la vacuidad de su útero, sólo puede negar la paternidad de un embarazo, si a la hora de vender dicha esclava, el embarazo es evidente. En dicho caso, el vendedor podrá desentenderse de dicho embarazo. En el caso de que la esclava sea de baja condición, el vendedor podrá desentenderse también del embarazo no evidente. A condición de que el vendedor alegue no haber tenido relaciones sexuales con ella o que alegue haberlas tenido, pero haber comprobado previamente la vacuidad de su útero por medio del istibra'.
En materia de esclavos, está permitido no responsabilizarse de los defectos de los que el vendedor no tenga conocimiento alguno. Y a condición de que el esclavo haya pasado largo tiempo siendo propiedad del vendedor.
No se podrá vender por separado a la madre de su hijo que éste no pierda su primera dentición.