De treinta a cuarenta cabezas, se paga un ternero o ternera que haya ya cumplido dos años de vida. Esto es así, hasta que se llega a cuarenta cabezas; por lo que se pagará una vaca -sólo se acepta que sea hembra- en su cuarto año de vida. Si no se encuentra una vaca en su cuarto de año de vida, se proporcionará una en su quinto año de vida.
Para cantidades superiores a ésta, se pagará:
- por cada cuarenta cabezas de más, una vaca en su cuarto año de vida.
- por cada treinta cabezas de más, un ternero que haya ya cumplido dos años de vida.