Se les cobrará a los dhimmis que comercien (hombres o mujeres, adultos o menores, libres o esclavos) internacionalmente la décima parte del precio de lo que vendan. Y ello, aunque realicen dichas operaciones varias veces al año. Es decir, que cada vez que emprendan un viaje de negocios se les cobrará el 10% de lo que vendan.
No obstante,si transportan víveres destinados específicamente para ser vendidos en La Meca y en Medina, se les cobrará sólo la mitad de la décima parte de su precio de venta. Sólo un 5%. Por la necesidad que los habitantes de La Meca y Medina tienen de que se importen alimentos.